Hoy quiero explicaros lo que yo he llegado a llamar la tara médium. No tienes porque conocer el término, porque me lo he inventado yo con el paso de los años, al escuchar a la gente que no entiende los poderes de los videntes.

Y es que este tipo de vida no resulta para nada fácil. Tampoco quiero decir que sea difícil, hay cosas más difíciles de llevar, así que no me puedo quejar. Pero lo cierto es que estos dones que Dios nos da, o que la naturaleza nos pone, no nos facilitan el camino.

Me acuerdo cuando le comenté por primera vez mis facultades a alguno de mis familiares. No es fácil explicar, que no solamente ves con la vista, o que tienes una sensibilidad especial para poder predecir cosas…

Mucha gente de mi familia consideraba a los videntes y tarotistas, como estafa o fraude. No era un ambiente fácil para explicar porque me pasaba horas y horas experimentando con un péndulo.

Alguno de ellos se pensaba que era una tara, es decir, como un defecto psíquico.

En aquella época, la fuerza de mi don me deslumbraba. Pero cuando tenía 22 años un día en la fiesta de una amiga, conocí a su madre, que era especialista en estos temas. Y nada mas verme reconoció mis facultades y me pregunto si estaba asustada.

¿Es esto una tara como dice alguna gente?- Le pregunté yo

Ella me dijo que no, que dejará pasar el tiempo y comenzaría a ver todo lo bueno que me podía proporcionar, y como podía ayudar a la gente.

Y aquí me tienes… He llegado a tener una vida normal, a mis dos pequeños, trabajando y ayudando a todo el mundo que me necesite.